martes, 15 de diciembre de 2015

Los Espíritus en la Noche

Hace un tiempo en una casa de las afueras de la ciudad vivían la pareja de abuelos Angelina y Paul Collins. Transcurría el
año 1989 cuando el Sr. Paul fallece de un paro cardiaco, teniendo Angelina que solventarse sola debido a
las deudas que le quedaron de los altos tratamientos que se hacia el Sr. Collins. Es así que su nieto Alan
se muda a la pequeña casa que tenían en el fondo.
Una noche Alan llega pasadas las 2 de la mañana. Al pasar por la ventana de la habitación de su abuela
siente ruidos de cajones que se abren y se cierran, esto le resulta raro, ya que provenían de la mesa de luz
de su abuelo fallecido. Iba a entrar a ver si le sucedía algo a su abuela, pero, y debido a su cansancio, lo
dejó para el otro día, pensó también, que tal vez su abuela estaba buscando algún analgésico, y se fue a
dormir.
Al otro día mientras desayunaba le pregunta a su abuela.
- ¿Te sientes bien abuela?
- Sí, ¿ por qué?
- Es que ayer, cuando volvía de trabajar, pasé por la ventana de tu habitación y sentí ruidos del cajón
de la mesa de luz del abuelo, supuse que buscabas algún remedio, pero me extrañó, ya que tu nunca
tomaste nada, siquiera para el dolor de cabeza.
- Mira, te voy a contar lo que sucede. La noche posterior al fallecimiento de tu abuelo empecé a sentir
los mismos ruidos que tu escuchaste anoche. Las primeras noches me asusté terriblemente, pero lo
peor fue sentir la voz de tu abuelo que me preguntaba dónde estaban los remedios. Otras veces me
decía que me iba a llevar con él para que lo cuide porque se olvidaba las cosas.
- ¿Y cómo lo tratas de solucionar? Lo que es yo, ya me hubiera ido.
- Le digo que se quede quieto, que se deje de molestar. Y entonces todo se para, pero te puedo asegurar
que tengo bastante miedo.
Dos meses después su abuela falleció, según él medico, producto de un paro respiratorio, pero puedo
asegurar que yo, que la encontré junto con Alan, noté que parecía como si hubiera tratado de resistir algo.
Hasta ese momento yo no estaba enterado de nada de lo que sucedía, un día mi querido amigo, después
de una noche de copas, me invitó a que me quede en su casa, ya que por entonces vivía a más de 15 km.
de distancia.
Había algo raro en Alan a partir de la muerte de su abuela, pero lejos de mí estaba atormentarlo con
preguntas, fue esa noche que supe el motivo. Después de tratar de dormir durante una hora, soy de esas
personas que si no duerme en su cama no puede dormir, comencé a sentir ruidos provenientes de la casa
de la abuela. Lo desperté y le dije:
- Alan, hay ruidos en la casa de adelante, ¡quieren entrar a robar!.
- No – dijo paciente- Es mi abuela revisando los cajones.
- ¿Qué? ¿es una broma o algo así?
- No, para nada. Hay muchas cosas que no te conté y es largo para hacerlo . Así que duerme.
- Pero, ¿cómo quieres que duerma si tu abuela muerta anda dando vueltas por la casa?.
- Bueno, ok, ¿si yo hago que pare, me dejarás dormir?
- Ehh...Si, ¿pero que vas a hacer?
- Déjame a mi.
Entonces se levantó, y con un simple -¡Angelina ve a dormir!, todo quedó tranquilo, como cuando
llegamos.
Al mañana siguiente me contó todo lo relacionado con los espíritus de la casa, es por eso que estoy
contando esta historia.
Pero ahí no termina todo. Luego de varios meses negándome a ir a su casa- imagínense tan sólo como fue
esa noche- volví. Después de una noche de baile regresamos, junto con su novia. Yo, que ya casi me
había olvidado del tema, me fui a dormir a la casa del fondo. La novia de Alan durmió en la habitación
que era del matrimonio, según él le sugirió, en estos momentos me hace pensar que, y con las copas de
más que tenía, se había olvidado de lo que pasaba a diario en ese lugar de la casa. Fue entonces que, y
desde donde estábamos durmiendo, empezamos a sentir la voz de Ana pidiendo a gritos que la suelten,
que la estaban ahogando. Alan y yo despertamos de nuestro estado de embriaguez y corrimos en su
ayuda. Cuando tratamos de abrir la puerta nos fue imposible, fui en busca de un martillo para poder
romper la madera, y cuando al fin pudimos entrar, vimos, con nuestros propios ojos, como se estaban
manifestando esos espíritus. Fue terrible ver como trataban de asfixiar a la mujer, que en ese momento se
encontraba bordó y con una sábana enroscada en su cuello, y nosotros ahí parados, sin poder hacer nada,
ya que en el momento en que tratamos sentimos un verdadero escalofrío y una fuerza mayor a la humana
que nos arrastró y tiró contra el ropero, provocando la fractura de mi brazo y tres de mis costillas.
Hicimos lo posible por salvarla pero no pudimos. Ella murió ese 13 de noviembre de 1998. Desde luego
el informe del forense fue muerte accidental por asfixia.
 Nunca más en los siguientes años me acerqué a la casa, no supe nada mas de mi querido amigo Alan.
Nada hasta hoy, 14 de noviembre del 2001, cuando en la televisión vi la noticia “Murió un joven en su
casa por asfixia”. Miré la fecha en el almanaque, y así es que hoy, y mediante este relato, recuerdo la
noche de los espíritus.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Instagram

La red social de fotografía se ha convertido, poco a poco y espontáneamente, en un foro de imágenes donde las marcas de ropa se promocionan y los aficionados a este mundo se informan de las nuevas tendencias

Instagram se viste de moda
Los usuarios tienen siempre la última palabra en cuanto al propósito de cada red social. O, al menos, la penúltima. Instagram, la red social de fotografía que nació en 2010 con la intención de darle un giro artístico (o vintage) a las fotografías que se toman desde los móviles, se ha convertido, poco a poco y espontáneamente, en un foro de imágenes de moda, donde las marcas se promocionan y los aficionados a este mundo se informan de las nuevas tendencias para inspirarse.
Si bien, cuando la red social anunció que ya contaba con 150 millones de usuarios activos mensuales, su directora de Operaciones de Negocio anunció que entre los planes de la red social se encontraba el de incluir anuncios, ahora su CEO y cofundador, Kevin Systrom, ha realizado un guiño a todas las marcas de moda que utilizan la red social como plataforma de marketing.
Lo ha hecho en la London Fashion Week, a la que ha asistido esta semana, en concreto, en una conversación ante los medios con la modelo y actriz británica Lily Cole. Durante el encuentro, Cole preguntó a Systrom por los límites entre el uso comercial y el artístico de las imágenes en su red social, y el CEO de Instagram indicó que no había que hablar de límites, sino de equilibrio entre ambos aspectos, según recoge «TechCrunch».

Instagram es «arte y negocio»

Instagram ya es utilizada como una plataforma gratuita de marketing por la gente del mundo de la moda, recordó Systrom, y tanto los diseñadores consagrados como los noveles la emplean para mostrar sus creaciones al mundo. El problema con el uso comercial solo existiría, piensa el empresario, «si Instagram estuviese lleno de propósitos comerciales y hubiese enlaces de ‘compre ahora’ por todas partes».
«Nunca habíamos pensado en Instagram como una plataforma comercial», señaló, «pero, de alguna manera, se está convirtiendo en eso para el mundo de la moda». De lo que se deduce que también está siendo así para los responsables de la red social. Systrom se refirió a las oportunidades comerciales que Instagram plantea, al hablar de todos los negocios que han empezado gracias a la red social, como la marca de patines y camisetas Strght Skateboards. Su compañía, aseguró, «inspira a los emprendedores».
«Ya he visto cómo, muchas veces, cuando una marca publica en su cuenta una foto de unos zapatos, hay 50 comentarios de gente que pregunta dónde los puede conseguir y en qué tallas y colores están disponibles», describió Systrom, que afirmó que eso es «fantástico», puesto que no solo tiene que ver con las imágenes, sino también “con la conversación». «Vivimos en un mundo de equilibrio entre el arte y el negocio. Instagram no es más que un reflejo de ello», sentenció.